Cuando Google llegó, con todo su poder y forma de hacer las cosas, muchos de los “Gurús” de este mundo digital, han vaticinado y promovido la muerte de las agencias de comunicación y publicidad.
Sin ir más lejos Jeff Harvis en su libro “ Y Google ¡cómo lo haría?,” ( para todos aquellos que no se han subido a esta nueva realidad, lo recomiendo por su sencillez y obviedad) dice literalmente, - despida a su agencia de publicidad, y da buenas razones para ello.
En esta afirmación no se si esconde la voluntad de ser transgresor para ganarse un puesto en este nuevo firmamento de gurús y vaticinadores, lo cual es legítimo. O para provocar y hacer pensar a los que hoy parecen apoltronados. Me quedo con la segunda opción, pues aunque sólo uno de los creativos y directivos de las “clásicas agencias” despertara e iniciara su pequeña revolución, habría valido la pena.
Personalmente no puedo estar más en desacuerdo con esta afirmación. Quizás y por ser más provocador, si quieres seguir siendo alguien en este océano de conversaciones, pon una Agencia Creativa y de comunicación a dirigir la orquesta o te puede salir muy caro.
Este es el nuevo papel que ha cambiado para las agencias.
Acostumbrados a hacer de compositores, escribían partituras musicales. Intentaban por todos los medios que su música fuera lo más memorable posible, y la historia está llena de éxitos, alguno muy recientemente.
Lo que empezó a pasar es que esa música empezó a perder efectividad e interés, uno por que el número de emisoras se multiplicó por miles, y fue muy difícil y costoso conseguir que amplias audiencias reconocieran y admiraran esa nueva melodía.
Y otra porque el auditorio empezó a insensibilizarse y a endurecer su oído, debido al abuso que durante años se había hecho de utilizar el Gran Rollo Patatero (GRP) de repetir y repetir el mensaje, para garantizarse que el público había oído su fenomenal tema.
También ocurrió, que el compositor encumbrado en su pedestal creativo, y perdiendo cualquier sentido de la realidad, empezó a crear con la única razón de ganarse el respeto entre sus homólogos.
Ya no consistía en buscar esa música que ayudaba a la marca a que más “clientes” bailaran a su son, lo más relevante era que se reconociera su arte y valentía en la composición, aunque no justificara su fin y ganar ese premio que le diera reconocimiento y visibilidad.
Como todo efecto que sube, el tiempo se encarga de hacerlo bajar, y gracias a esta tecnología irruptiva que es Internet, a empresas que lo han entendido perfectamente como Google y a una nueva generación que hace irreversible el cambio, las agencias se encuentran en un punto de no retorno. Tienen que adaptarse o morir.
Pero como en toda crisis hay una gran oportunidad. Y si no, basta con ver como aquellas empresas que llevan más tiempo haciendo sus negocios en Internet, y que en este tiempo han ido integrando más perfiles en se propia estructura , creando verdaderas agencias internas ( equipos de SEM, SEO, SMO, AFILIACIÓN….) están acudiendo de nuevo a Agencias Publicitarias en busca de asesoramiento y CREATIVIDAD. Necesitan incorporar y enriquecer su comunicación con otras experiencias, que no vengan de su sector, pues el ombliguismo les hace no ser sensibles a otras formas de actuar y pensar. Y las agencias de comunicación son una fuente inagotable, pues trabajan para múltiples marcas y sectores.
Y es que todo cambia para seguir igual. La creatividad, es como la música, cuanto más ruido más necesaria es. Lo que pasa es que ahora se oye con cascos, y es el publico quien te escoge, o te hace “forward”.
Contar y escuchar historias que a la gente le emocione, le interese o entretenga es intrínseco del ser humano y siempre será necesario.
¿ Y cual es entonces el nuevo papel de la agencia?
Pues en mi opinión, doble. El de compositor y director de la orquesta.
Por un lado necesita, la mejor de las partituras, y por otro lado dirigir una orquesta cada vez más grande y compleja.
A poder ser con múltiples instrumentos, cuerdas, vientos, percusiones, integrando , sintetizadores, guitarras, baterías, y cualquier instrumento exótico sacado del país más lejano. Todo contribuirá a fabricar una memorable sinfonía.
Pero lo más importante y difícil, es que ahora el cliente, para el que se la ha compuesto, ya no permanece como mero espectador, ahora le toca hacer http://www.youtube.com/watch?v=r4p8qxGbpOk los coros…. Y no me refiero sólo a los departamentos de comunicación y marketing, su clásico interlocutor, si no a todos los departamentos, atención al cliente, recursos humanos, técnicos, comerciales… etc.
Y a esta complejidad, se añade que hay que ser humilde, sensible y generoso, Observar y estar atento, como los DJ en fiestas privadas, que sabe que su trabajo consiste en que la pista esté cada vez más llena de amigos bailando y entregándolo todo.
Saber adaptarte al público de esa noche, te toque poner lo que te toque poner aunque lo odies, no estás para hacerte el entendido, (eso queda reservado para los exclusivos clubs), el objetivo es conseguir un momento memorable.
Sí, quizás en las agencias haya que dejar paso con más decisión a los que ahora deciden que se consume y de que se habla .
Adaptar su forma de pensar en red, más líquida y efímera que consistente y perdurable.
Hacer más cosas, contar más historias interesantes y sorprendentes, será un trabajo doblemente exigente, pues son ellos, los consumidores los que deciden si siguen o no incorporando tus temas a cualquiera de sus listas.
Y confiar en que luego te prefiera a ti cuando tenga que decidir en que se va a gastar su escuálido presupuesto o de qué van a privarse, para disfrutar de tu irrenunciable producto o servicio.
Pero, como dice el refrán “ la vida es así y no la he inventado yo”.
Muy ilusionados y apasionados tenemos que vivir esta era que nos ha tocado vivir a los profesionales de la comunicación. Nunca ni nada, ni la imprenta, ni la radio, ni el cine, ni la TV… había cambiado tanto y tan rápido nuestra forma de pensar, de comunicarnos y de hacer negocios.
Es maravilloso saber que el mañana no se parecerá en nada al hoy y mucho menos al ayer.
Que la actitud más positiva es reconocer que todo es nuevo y está todo por hacer. Vivir en versión Beta.
Que la innovación y la tecnología forma parte inseparable de la creatividad, como siempre ha sido y no tenerle miedo, pues su fin mismo es ser sencilla y accesible a todo el mundo. Quien iba a decir que nuestras madres nos iban a enviar SMS o que navegarían en tablets sin tener que escribir una engorrosa URL.
Cada día me levanto orgulloso e ilusionado de trabajar en una agencia de publicidad.
Sabiendo que tengo el enorme reto de reinventar la música , y crear nuevos acordes que se conviertan clásicos, utilizables en la base de otras músicas de nuevas generaciones, incorporar cada día un nuevo instrumento, y hacer que suene una perfecta sinfonía de la mano de las marcas y sus clientes.
